Los pastores de jabalíes de Umbría reivindicaron su labor de contención de ungulados en la región, manifestándose el martes frente al Palazzo Cesaroni, sede del Consejo Regional de Umbría.
Fabio Faina, uno de los principales impulsores del evento, recordó que los datos disponibles confirman de manera irrefutable que los equipos de caza de jabalíes llevan a cabo acciones de control cuantitativamente mucho mayores que cualquier otra forma de control y contención implementada contra la especie del jabalí.
Este fue un mensaje claro que recibió, ante todo, el concejal Morroni, quien orientó su labor en materia de jabalíes a través de una serie de medidas de control, incluida la posibilidad que se les dio a los administradores de tierras de intervenir con armas de fuego fuera de la temporada de caza, siempre que cuenten con la licencia correspondiente.
Según el consejero, de hecho, el problema del jabalí en la región se había dejado sin control hasta ahora, afirmaciones que los cazadores de jabalí de Umbría no agradecieron.
Faina respondió señalando que miles de cazadores de la región habían dedicado su tiempo, su dinero y sus perros a brindar un servicio gratuito a la comunidad. Solo en 2019, continuó Faina, se llevaron a cabo cientos de operativos de control para ayudar a los agricultores y a todos los automovilistas.
Pero los cazadores de jabalíes de Umbría no solo han alzado la voz, sino que, gracias a su espíritu de colaboración, también pretenden presentar propuestas. La contribución de ideas y acciones solo puede provenir principalmente de quienes viven en los bosques y su fauna silvestre durante todo el año. Los cazadores, especialmente en estos tiempos de cambio climático, deben ser incluidos plenamente entre los actores clave en la gestión de las tierras agrícolas, forestales y ganaderas.
Los activistas por la protección del jabalí en la región de Umbría están dispuestos a colaborar en el desarrollo de planes de censo, lo que sin duda contribuirá a mejorar la gestión del control poblacional. Asimismo, recalcan que no se debe ignorar por completo la creciente presencia de lobos. Esta presencia depredadora tiende a ahuyentar a los jabalíes hacia las zonas urbanas, incrementando los riesgos en las carreteras y causando daños permanentes a los cultivos.
Faina recuerda que la seguridad es otro elemento esencial, y señala que, a lo largo de los años, todas las intervenciones se han llevado a cabo garantizándola mediante inspecciones preventivas de las zonas, la elaboración de informes y el seguimiento de las zonas sujetas a intervención, contando con la colaboración de guardias de seguridad voluntarios y fuerzas del orden, y comunicando puntualmente a las autoridades locales competentes la ubicación y la hora de inicio y finalización de las intervenciones.






















